Cuelgo la llamada con Lola. Swipe up.
Abro la aplicación de fotos, scroll en reverso, para viajar hacia atrás en el tiempo.
Encuentro dos capturas de pantalla que hice el día 21 de marzo de 2025.
Me imagino a Lola haciendo lo mismo, formando composiciones para luego volumetrizarlas y re-materializarlas.
Una de las capturas es sobre un workshop de digital detox. Pienso en todo lo que debió desaparecer; y que entre todo lo eliminado quizá había fragmentos de un Internet que ya nunca podremos volver a ver.
Lola tiene listas de “cosas que quiere o tiene que hacer”. Unas se camuflan entre las otras, porque a veces solo buscamos poder hacer check.
Las listas, cuando las observo, me sitúan en esta época de prácticas de acumulación por conveniencia. En mi investigación doctoral, a la práctica de generar listas yo la llamo Backlog.
En una de estas listas estaba el inicio de lo que acabaría siendo esta exposición:
El poder de probar es del tiempo.
Se nos escapa,nternet no existe. Se nos escapa, sin siquiera poder verlo.
Aunque si lo viera tampoco sabría explicaros cómo es.
Encontrarlo y poder retenerlo; aunque sea sostenerlo por unos días, se siente como una excepción.
Que en este caso, deviene en exposición.
El lenguaje vernacular de nuestra práctica trata de rebuscar entre lo acumulado. De recuperar fragmentos en desorden, que se convierten en nuevas formas de memoria.
Y es,
en esa mirada que busca en lo olvidado,
donde aparece,
también, una forma de cuidado hacia nosotras mismas.
Con Lola nos conocemos de otro momento, etapa, fase, contexto, persona; de cuando los filtros AR en Instagram emergieron como práctica, y la animación digital empezaba a inundarlo todo en Internet.
Las dos entramos en un grupo de WhatsApp: DIGIGXL.
(Un espacio y comunidad virtual global para mujeres y personas intersexuales, trans y no binarias que trabajan en diseño digital, 3D y XR).Un chat donde compartir preocupaciones, problemas, dudas;
de un mundo donde poco a poco empezábamos a hacernos un lugar.
Y eso fue como cualquier trend; el sistema lo absorbió,
rápido, lo exprimió, y se olvidó.
Lo recuerdo como un tiempo de aprendizaje,
pero sobre todo de querernos haciendo esto y confiar en que podíamos hacerlo.
Sin saberlo la una de la otra, ambas compartíamos el ruido de fondo de una MCI (Máquina de Creación Individual).
Cerca del ordenador,
sigilosamente, convirtiendo bits en materia, y permitiéndonos ralentizar los tiempos acelerados de las pantallas.
Esta nos devolvia el poder de la pausa,
en una virtualidad incesante de renders y contenido.
Una herramienta de impresión 3D
con la que co-creamos nuevas formas de hacer tocable,
lo que,
equivocadamente,
consideramos intangible de lo digital.
Desde la práctica, esta màquina re-materializa formas de memoria.
En mi proyecto
Surfing the Web: Remixing Rubbish, un bot descarga de forma aleatoria restos de nuestras derivas en Internet: objetos 3D guardados en remotas torres de servidores, duplicados en espacios y tiempos, para luego ser transformados en casi-objetos, formas re-mezcladas y difuminadas que se activan como fossiles de memorias en espera.
Lola la entiende como una extensión de su cuerpo, y pensamiento. En sus piezas, nos muestra los interiores estructurales de los modelos, exponiendo así los sistemas internos imaginados por un algoritmo que asegura sostenerlos.
La muestra del error se entrecruza en ambos proyectos.
En mi caso, ocurre dentro del software 3D,
donde los modelos se sobreponen y entrelazan,
comprimiendo lo acumulado.
En el caso de Lola,
es en un diálogo con la máquina,
donde decide mostrar los medio-acabados como formas de desentramar lo oculto en los dispositivos,
de entrever sus sistemas.
En aquello opaco y silencioso,
es donde fijamos intuitivamente la mirada.
Como cuerpos,
que son también máquinas;
meticulosamente,
buscamos cómo desenredar los cables que nos habitan,
y que permanecen en desconexión sobre nuestro escritorio.
Lo cotidiano,
y poder compartir esta conversación,
hoy, aquí,
con vosotras;
explica cómo aquello que hacemos en soledad, en nuestras habitaciones, estudios, pantallas y cabezas, se re-formula y circula.


